Texto Disparador Propuesto para la Comision Sindical

 

El siglo XXI encontró a los pueblos latinoamericanos construyendo respuestas frente al modelo neoliberal. La resistencia popular aunque desigual se manifestó en todos los países de la región. El movimiento obrero organizado fue parte de esa resistencia junto a otras organizaciones sociales que se dieron los diferentes sectores de la clase.
Entendemos a los gobierno de Sudamérica como una consecuencia de esa resistencia, como una forma que se dieron las clases dominantes para canalizar institucionalmente las aspiraciones y reivindicaciones de nuestros pue-blos. Los gobiernos de nuestros países manifiestan, por un lado fracturas con el modelo neoliberal pero también la continuidad del mismo. En la mayoría de los casos no se avanzó contra la concentración de la riqueza, ni se frenó la expoliación de nuestros recursos por parte de las trasnacionales, tampoco se revirtieron la tendencia a la precarización del trabajo y la mercantilización de los derechos, la seguridad y los servicios sociales.

Venezuela y Bolivia, junto a Cuba parecen ser las excepciones donde se perciben proyectos de transformación pro-fundos
que trastocan los fundamentos del neoliberalismo. La constante agresión yanqui para los procesos sociales
en curso en estos países parecen confirmar esto. En el plano sindical, en los países de la región, es marcado el extremo reformismo cuando no el sindicalismo directamente patronal y burocrático que dirigen prácticamente todas las centrales obreras (Con excepción de la COB Boliviana), estas burocracias traban y separan en todos los casos a los trabajadores de sus organizaciones gremiales, en estos tiempos la gran mayoría de los sindicatos de base dejaron de ser ya una herramienta de lucha para volverse una simple oficina de gestión manejada por burócratas o mafias totalmente separadas del conjunto de la clase.

Superar la actual situación en una perspectiva revolucionaria supone un trabajo militante de largo aliento. Es claro que toda política sindical que pretenda ser de masas deberá partir de atender los problemas reivindicativos y ofrecer alternativas para la concreción de los mismos y para ello, es insustituible la participación, el protagonismo de las bases. De allí que consideremos que las formas de acumulación principal parael sector, en esta etapa son la organización en el lugar de trabajo y las agrupaciones gremiales. Por agrupaciones entendemos organismos estables, estructurados, que desarrollen una acción permanente tratando de influir sobre las orientaciones del gremio. Pensamos que en las agrupaciones hay que proceder con amplitud, sin sectarismos, pero sobre la base de posiciones claras y definidas en base en nuestros principios: la solidaridad y la unidad de clase, la acción directa, la democracia de base y la independencia del estado, la iglesia y los partidos políticos. Pero una acción sindical revolucionaria no puede quedarse en las reivindicaciones inmediatas ni puede conformarse con los límites del gremio.
Proponemos los siguientes disparadores para la comisión: ¿Cómo superar el excesivo carácter de reivindicaciones mínimas de nuestros gremios?¿Como avanzar en el plano de la unidad de los sectores clasistas a nivel local y regional?¿Dadas las diferencias que hay en cada país con respecto a las distintas centrales, que cosas podemos intentar rescatar en el aspecto positivo de cada experiencia?¿Hay que organizarse por dentro o por fuera de las centrales? Pros y contras de esto.

Salu y Arriba l@s que luchan!