Disparador Comisión Barrial - VIII ELAOPA - Uruguay 2010

 

La ideología capitalista expandida en los todos los ámbitos de la vida, ha tenido que desarrollar a lo largo de la historia mecanismos: educativos, tecnológicos, médicos, coercitivos, sexuales, medioambientales, morales, comunicacionales etc. que le han permitido sostener su sistema.

Cuando establecemos “el barrio, la población o el territorio” como ámbito de lucha, pensamos en lugares, en su gente, su imaginario, anhelos, su forma de organizarse para la lucha, la resistencia, la vida. Demostración de ello han sido las diversas cooperativas que se han formado, tanto de vivienda como de consumo u otras experiencias, bibliotecas populares, ateneos, centros sociales y culturales, clubes de fútbol y tantas expresiones de lucha como la imaginación pueda proyectar, o nuestro conocimiento de lo acontecido en el tiempo pueda indicar.

Como sujetos sociales, como pobladores de nuestros barrios, somos parte una producción ideológica, estamos insertos en ella, desde ahí definimos nuestro marco de acción, desde ahí deseamos y luchamos. Pero también somos parte de un esfuerzo colectivo que busca la organización cotidiana con nuestros vecinos, familiares, amigos y compañeros de lucha.

En ese sentido, somos parte de un pueblo en movimiento, que actuamos como agentes movilizadores y catalizadores de experiencias que surgen en el seno mismo de la clase, somos ese aprendizaje, nos alegramos de las pequeñas victorias y sacamos lecciones de las derrotas. Muchos -por no decir, todos- nos hemos formado al calor de las dificultades que encontramos en el ámbito de inserción barrial, las cuales – en su mayoría- dicen relación con las fuerzas institucionales consagradas y donde nuestra labor se halla mediada por los vaivenes del ordenamiento y acciones que las instituciones despliegan como respuestas ante las problemáticas sociales. Donde nuestras luchas se encuentran dando golpes defensivos ante los embates de la institucionalidad burguesa.

Bajo este paraje y desde que se inicia el ELAOPA, hemos año a año conocido y analizado conjuntamente los problemas de nuestros pueblos, nos hemos entusiasmado ante las diversas experiencias locales y nos hemos reconocido en las luchas de nuestras organizaciones hermanas, sin embargo, nos parece importante poder ir avanzando en un propio proyecto de poder popular, que aúne nuestros esfuerzos para en una primera instancia, debatir fraternalmente, y no por eso, críticamente, el cómo debería ser el proceso de acumulación de fuerzas de nuestro pueblo. Desde las experiencias de cada organización, desde las perspectivas y análisis coyunturales que se realicen desde las organizaciones independientes de la legalidad burguesa y autónoma en sus principios clasistas.

Proponemos que la discusión en la comisión se desarrolle en base a los siguientes puntos: (no son excluyentes)

Contexto actual: Cuáles son los obstáculos con los que chocan nuestras prácticas.

Debate: Qué alternativas de construcción social podemos ir desarrollando en los diferentes espacios que vayan rompiendo la fragmentación.

Cómo avanzamos en nuestros espacios de resistencia teniendo en cuenta una intencionalidad política clara de aumentar los niveles de cooptación en todos los espacios sociales y populares por parte del estado, las instituciones religiosas, etc.